Argentina amplió su superávit comercial en el inicio de 2026, impulsado principalmente por una fuerte caída de las importaciones. En febrero, el saldo fue de USD 788 millones y el acumulado del bimestre alcanzó los USD 2.977 millones.
De esta manera, se acumulan 27 meses consecutivos con balance comercial positivo, mientras que en el primer bimestre del año el superávit totalizó USD 2.977 millones, muy por encima de los USD 438 millones registrados en igual período del año pasado, según la consultora Abeceb.
El principal factor detrás de la mejora del saldo comercial fue la caída más pronunciada de las importaciones frente a las exportaciones. En febrero, las ventas externas retrocedieron 2,9% interanual, mientras que las compras al exterior se desplomaron 11,8%, encadenando dos meses consecutivos con bajas cercanas al 12%.
Esta dinámica respondió principalmente a una contracción en las cantidades comercializadas: las exportaciones cayeron 7,1% interanual y las importaciones 14,9%, mientras que los precios de ambos flujos registraron subas cercanas al 4%.
Entre los sectores que impulsaron el superávit se destacaron el Trigo, con un crecimiento del 60% interanual, el Oro (+80%) y el Litio (+125%), que junto a la plata explicaron gran parte de la mejora del saldo comercial.
En contraste, el complejo Soja redujo su aporte, con una caída del 30,4% en las exportaciones, afectado por factores operativos como menor cantidad de días hábiles y conflictos gremiales en el sector aceitero. También se observaron retrocesos en las exportaciones de combustibles y energía (-27,6%), en un contexto previo a la escalada del conflicto en Medio Oriente.
Por el lado de las importaciones, todos los rubros registraron caídas. Las mayores bajas se dieron en combustibles y lubricantes (-36,8%), piezas y accesorios para bienes de capital (-24,9%) y bienes de capital (-17,6%). También retrocedieron los bienes intermedios y de consumo, reflejando un menor dinamismo de la actividad económica.
Un dato relevante fue la caída del 5,7% en la importación de vehículos automotores, aunque con un leve aumento en las cantidades, impulsado por una mayor participación de unidades provenientes de China a menores precios.
De cara a 2026, Abeceb ajustó al alza su proyección de superávit comercial hasta los USD 11.000 millones, en línea con el resultado de 2025.
Las perspectivas, sin embargo, estarán condicionadas por múltiples factores. Por un lado, una actividad económica menos dinámica podría seguir limitando las importaciones. Por otro, la evolución del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán podría impactar en el comercio global: un eventual aumento de las exportaciones energéticas favorecería el saldo comercial, aunque una desaceleración de la economía mundial podría moderar el crecimiento de las exportaciones totales.