La automotriz Stellantis ajustó su actividad en las plantas de El Palomar, Buenos Aires, y Ferreyra, Córdoba, ante la caída de la demanda interna y las menores exportaciones. En la fábrica bonaerense, la producción se detuvo hasta el 18 de enero de 2027 y se adelantaron vacaciones. Por el momento, la empresa no anunció despidos.
La industria automotriz argentina enfrenta un nuevo ajuste de producción. Stellantis decidió frenar la actividad en una de sus principales plantas y adelantar las vacaciones de sus trabajadores, en un contexto marcado por la caída de las ventas en el mercado interno y la disminución de las exportaciones.
La medida alcanza a las instalaciones que la compañía opera en El Palomar, provincia de Buenos Aires, y en el Polo Industrial Ferreyra, en Córdoba. Según informó la Agencia Noticias Argentinas, la decisión apunta a adecuar los niveles de producción a la situación actual del mercado. Hasta el momento, no se comunicaron despidos.
El Palomar detuvo la actividad hasta enero de 2027
En la planta de El Palomar, la empresa interrumpió la actividad este lunes y prevé mantenerla detenida hasta el 18 de enero de 2027. Para implementar la medida, adelantó las vacaciones del personal, que estaban distribuidas entre noviembre y diciembre.
En esas instalaciones se fabrican los modelos Peugeot 208 y Peugeot 2008, cuyas ventas en el mercado argentino se encuentran afectadas por la retracción de la demanda.
La decisión refleja las dificultades que atraviesa el sector automotor para sostener sus niveles de producción frente a un mercado interno debilitado.
Córdoba ajusta la producción de las camionetas
En el Polo Industrial Ferreyra, en Córdoba, Stellantis también modificó sus planes de producción. El ajuste afecta a las camionetas Fiat Titano y Ram Dakota, cuyos desempeños están condicionados por la caída de las exportaciones.
En contraste, la fabricación del Fiat Cronos continuará de acuerdo con los programas previstos por la compañía.
La diferencia entre los modelos evidencia que la estrategia de producción no es uniforme para toda la operación argentina, sino que responde al comportamiento comercial de cada vehículo y a las perspectivas de demanda.
Incertidumbre por el futuro de la industria automotriz
Stellantis emplea a unos 5.000 trabajadores en sus distintas plantas en el país, además de generar actividad para una extensa red de proveedores autopartistas.
Por ese motivo, los cambios en los programas de fabricación también generan preocupación por sus posibles efectos sobre la cadena de producción y el empleo industrial.
La situación se produce semanas después de que el nuevo director regional de Stellantis, Gerlander Sol, advirtiera que la continuidad de la producción en Argentina no estaba garantizada.
Aunque la compañía no anunció despidos, la interrupción de actividades en El Palomar y los ajustes en Córdoba vuelven a poner en primer plano los desafíos que enfrenta la industria automotriz nacional.
La evolución de las ventas internas y de las exportaciones será determinante para definir el ritmo de producción de los próximos meses y la utilización de la capacidad instalada en las fábricas argentinas.