El precio de la soja disponible en el mercado argentino promedió US$ 370 por tonelada en septiembre, tras una suba del 12% respecto del promedio del año. La cotización local alcanzó así su mayor nivel desde 2023, impulsada por la fortaleza de la industria procesadora y la demanda exportadora.
La mejora de los precios internos se produjo pese a la tendencia bajista registrada en mercados internacionales como Chicago. En Argentina, la demanda de la industria y el desempeño de las exportaciones permitieron sostener valores elevados para la oleaginosa.
Uno de los principales factores detrás de este escenario es el comportamiento de los subproductos. El aceite de soja promedió US$ 1.200 por tonelada, un valor que no se observaba desde los máximos registrados luego del inicio del conflicto entre Rusia y Ucrania.
A su vez, la harina de soja alcanzó los US$ 416 por tonelada en los puertos argentinos, su precio más alto desde mayo de 2024. La cotización representa una mejora del 20% frente al promedio de 2026 y del 31% respecto del promedio registrado durante 2025.
La industria sostiene la demanda de soja
La fortaleza de la industria procesadora también se refleja en los volúmenes exportados. Los despachos de harina de soja alcanzaron su mayor nivel desde la campaña 2018/19, mientras que las exportaciones de aceite marcaron un récord histórico.
En contraste, las exportaciones de poroto de soja sin procesar se redujeron casi a la mitad respecto del año pasado, en buena medida por una menor participación de China en las compras desde Sudamérica.
Aun así, la absorción externa de productos de la soja se mantiene en su nivel más elevado de las últimas siete campañas.
En el mercado local, las compras destinadas a la molienda alcanzaron 21,78 millones de toneladas, un volumen 5% superior al del mismo período del año pasado y 10% por encima del promedio de la última década.
Los productores todavía retienen el 43% de la cosecha
Pese a los precios atractivos y al buen ritmo de la industria, la comercialización de soja por parte de los productores continúa por debajo del ritmo registrado un año atrás.
Según un análisis de DATA Miazzo, hasta el momento se comercializó el 57% de la cosecha 2025/26, que alcanzó una producción total de 50,1 millones de toneladas. Las compras de la industria y la exportación suman así 28,7 millones de toneladas.
Esto implica que los productores todavía conservan aproximadamente 21,38 millones de toneladas, equivalentes al 43% de la cosecha.
A los precios actuales, ese volumen representa una masa potencial de US$ 10.905 millones, un valor récord para esta altura del año. La combinación entre precios internos elevados, una fuerte demanda industrial y un importante volumen de soja todavía sin vender mantiene al mercado local como uno de los principales focos de atención del complejo agroexportador argentino.