La economía de Santa Fe alcanzó en 2025 su máximo nivel de actividad, con un crecimiento interanual del 5,5% y una participación del 10,4% en el valor agregado bruto nacional. El avance estuvo impulsado principalmente por el comercio, la industria manufacturera y el sector agropecuario, que en conjunto explicaron alrededor del 80% de la expansión provincial.
La participación de Santa Fe en el valor agregado bruto de la Argentina también mostró una recuperación sostenida. Pasó del 9,6% en 2023 al 10,2% en 2024 y al 10,4% en 2025.
Aunque el porcentaje todavía se encuentra por debajo del máximo del 10,7% alcanzado en 2020 y 2021, representa una mejora significativa respecto de 2004, cuando la provincia explicaba el 9,4% de la economía nacional.
Los datos reflejan el peso de Santa Fe dentro de la estructura productiva argentina, con una combinación de actividad industrial, comercial y agropecuaria que sostiene una parte importante de la generación de valor agregado del país.
Comercio, industria y agro impulsaron el crecimiento
Los sectores productores de bienes crecieron un 6,5% durante 2025, por encima del avance del 4,7% registrado por los servicios. De las 16 ramas de actividad relevadas por el IPEC, nueve presentaron variaciones positivas y siete registraron retrocesos.
Entre los mayores incrementos interanuales se destacaron la explotación de minas y canteras, con una suba del 15,8%; la intermediación financiera, con el 10,4%; el comercio, con el 8,4%; la construcción, con el 7,6%; y la agricultura, ganadería, caza y silvicultura, con el 7,4%.
La industria manufacturera y los servicios inmobiliarios, empresariales y de alquiler también mostraron un desempeño positivo, con un crecimiento del 6,2% en ambos casos.
Sin embargo, el impacto de cada actividad sobre la economía provincial depende de su participación en el PBG. Por eso, pese al fuerte aumento de la minería, su incidencia fue reducida, ya que representa apenas el 0,1% de la actividad económica santafesina.
En cambio, el comercio aportó 1,8 puntos porcentuales al crecimiento total; la industria manufacturera, 1,6 puntos; y el sector agropecuario, 1,1 puntos. En conjunto, estas tres actividades explicaron 4,5 de los 5,5 puntos porcentuales de expansión registrados en 2025.
En el otro extremo, transporte, almacenamiento y comunicaciones fue el sector con mayor incidencia negativa: cayó un 2,9% interanual y restó 0,2 puntos porcentuales al resultado general. También se registraron retrocesos en pesca y leves bajas en algunas actividades de servicios.
La industria santafesina mantiene desafíos estructurales
La industria manufacturera continúa siendo la principal actividad económica de Santa Fe, con cerca del 26% del PBG. Le siguen el comercio, con el 22%, y la agricultura, ganadería, caza y silvicultura, con el 15%.
No obstante, el desempeño industrial presenta diferencias entre sus distintas ramas, debido al peso de la agroindustria dentro del entramado manufacturero provincial.
Según el análisis de la BCR, si se excluye la elaboración de alimentos y bebidas, la industria creció un 3,5% durante 2025. Pese a esa mejora, el nivel de actividad todavía se ubicó un 25,4% por debajo del promedio registrado entre 2011 y 2017.
En el contexto nacional, el sector agropecuario santafesino generó el 18,5% del valor agregado de esa actividad en la Argentina durante 2025. El comercio provincial aportó el 15,4% del total nacional de su sector, mientras que la industria manufacturera explicó el 15%.
La agroindustria generó un tercio de la economía provincial
Uno de los datos más destacados del informe es la recuperación de la agroindustria. En 2025, el valor agregado bruto de los bienes agroindustriales de Santa Fe alcanzó aproximadamente $21.000 millones a precios constantes de 2004, el máximo histórico de la serie.
El indicador contempla la producción primaria agrícola y ganadera, las ramas industriales que procesan esas materias primas y determinados bienes industriales utilizados específicamente para desarrollar estas actividades. Por cuestiones metodológicas, el cálculo no incluye los servicios vinculados al sector.
El valor agregado agroindustrial creció alrededor del 8% respecto de 2024 y se ubicó casi un 47% por encima del mínimo de 2023, cuando la sequía había reducido el indicador a unos $14.300 millones.
La producción primaria agropecuaria y la elaboración de alimentos y bebidas fueron los principales motores de la recuperación. Ambas actividades explicaron conjuntamente el 95,6% de la variación del valor agregado bruto agroindustrial durante el último año y alcanzaron máximos históricos en generación de valor.
Como resultado, los bienes agroindustriales representaron el 33,1% del PBG santafesino en 2025, frente al 25% registrado en 2023. Dentro del conjunto de sectores productores de bienes, su participación llegó al 72%, el mayor porcentaje desde el inicio de la serie en 2004.
En otras palabras, siete de cada diez pesos de valor agregado generados por la producción de bienes en Santa Fe provienen de la agroindustria.
El desempeño confirma la importancia estratégica de la producción agropecuaria y su transformación industrial para la economía provincial. La recuperación del campo después de la sequía, junto con el crecimiento de las actividades de procesamiento, contribuyó a impulsar el nivel de actividad hasta un nuevo máximo histórico.