El economista Ricardo Arriazu, uno de los analistas más cercanos al presidente Javier Milei, sostuvo que el principal desafío actual es que la mejora macroeconómica llegue a la economía cotidiana. Durante un foro empresarial, destacó las perspectivas favorables para las exportaciones y el superávit externo, pero alertó sobre la necesidad de que esos avances se reflejen en la actividad real.
Durante su exposición en un foro económico organizado por KPMG Argentina, Arriazu sostuvo que el país atraviesa una coyuntura excepcional, aunque remarcó que el éxito dependerá de que los beneficios de la estabilización económica lleguen al día a día de los argentinos.
"En este momento lo que se necesita es que la economía real mejore. Si mejora, la oportunidad argentina es fabulosa", afirmó el economista, marcando una diferencia entre la recuperación de las variables macroeconómicas y la situación que enfrentan sectores productivos y consumidores.
Arriazu señaló que la Argentina cuenta con condiciones muy favorables para los próximos años, especialmente por el crecimiento proyectado de las exportaciones energéticas. En ese sentido, estimó que para 2030 el país podría exportar más de 30.000 millones de dólares anuales únicamente por ventas de energía.
"Los planetas se alinearon. Tenemos una oportunidad espectacular. Pero Argentina tuvo muchas veces oportunidades que desperdició", advirtió.
El economista también destacó la mejora en las cuentas externas y revisó al alza sus proyecciones para este año. Según explicó, inicialmente esperaba un superávit de cuenta corriente de 13.500 millones de dólares, una cifra superior a la registrada en 2025, pero ahora estima que el saldo positivo podría alcanzar los 20.000 millones de dólares.
Las declaraciones llegan en un momento en el que el Gobierno celebra los avances en materia fiscal, monetaria y cambiaria, mientras distintos sectores económicos reclaman una recuperación más firme de la actividad y el consumo.
Para Arriazu, la consolidación de la estabilidad macroeconómica es un paso fundamental, pero el verdadero desafío será transformar ese escenario favorable en crecimiento sostenido, inversión y generación de empleo.