El primer ministro de Qatar, Mohammed bin Abdulrahman Al Thani, advirtió que el ataque iraní a la terminal de gas de Ras Laffan tendrá “importantes repercusiones” en el suministro energético mundial.
El primer ministro Mohammed bin Abdulrahman Al Thani aseguró que el impacto del ataque trasciende las fronteras qataríes y advirtió sobre sus efectos globales. “Este ataque tiene importantes repercusiones para el suministro energético mundial”, afirmó durante una conferencia de prensa.
Por su parte, el ministro de Energía, Saad Sherida Al-Kaabi, detalló que los daños provocarán pérdidas estimadas en 20.000 millones de dólares anuales y una reducción del 17% en la capacidad de producción de gas natural licuado del país.
Según explicó el funcionario, las instalaciones afectadas podrían tardar entre tres y cinco años en ser completamente reparadas, lo que generará un impacto sostenido en el abastecimiento energético, especialmente en mercados clave de Europa y Asia.
Entre los países más afectados por esta interrupción figuran China, Corea del Sur, Italia y Bélgica, grandes importadores de gas natural licuado qatarí.
En paralelo, el gobierno de Irak expresó su preocupación por la escalada de ataques contra infraestructuras energéticas en la región, al considerar que estos episodios ponen en riesgo la estabilidad y los esfuerzos por reducir tensiones en Medio Oriente.
Además, las autoridades remarcaron la importancia estratégica de garantizar el flujo energético global, en un contexto de interrupciones en rutas clave como el estrecho de Ormuz, fundamental para el transporte de petróleo y gas.
El episodio se suma a una creciente tensión en la región, con potenciales efectos en los precios internacionales de la energía y en la seguridad del suministro a nivel global.