Protestas en EE.UU. contra la ofensiva sobre Irán: marchas en 50 ciudades y críticas a Donald Trump

La escalada militar en Oriente Medio ya tiene impacto en el frente interno estadounidense. Manifestantes salieron a las calles en unas 50 ciudades de Estados Unidos para rechazar los ataques lanzados por Washington y Israel contra Irán, en medio de una creciente tensión regional.


Internacionales

Fuente: Reuters

Nueva York, epicentro de las marchas

En Nueva York, cientos de personas se concentraron en Columbus Circle, en Manhattan, para exigir el fin de la intervención militar. Fue la segunda protesta de magnitud en la ciudad en los últimos días.

Entre las consignas más repetidas figuraron cuestionamientos a la legalidad de la ofensiva y reclamos para que el Congreso intervenga en la decisión de sostener o no la campaña bélica.

Otro grupo de manifestantes se congregó frente a la Casa Blanca, en Washington D.C., donde expresaron su rechazo a lo que consideran una guerra “innecesaria” y alertaron por las consecuencias humanitarias tanto en Irán como para la propia sociedad estadounidense.

Costa Oeste y respaldo político

Las protestas también se extendieron por la Costa Oeste, con marchas en San Francisco, San José y otras ciudades del Área de la Bahía.

En paralelo, la congresista Lateefah Simon cuestionó públicamente la ofensiva militar al sostener que los ataques se realizaron sin la aprobación del Congreso, lo que —según afirmó— vulnera el Estado de derecho.

Argumentos de los organizadores

La coalición Answer Coalition (Act Now to Stop War and End Racism), una de las principales convocantes, advirtió que el conflicto “tiene el potencial de expandirse rápidamente y convertirse en una guerra regional devastadora”.

La organización llamó a construir un movimiento masivo contra la guerra y cuestionó el presupuesto militar estadounidense, al considerar que los recursos destinados a la campaña deberían invertirse en políticas sociales internas.

Escenario abierto

La ofensiva aérea iniciada el sábado derivó en ataques de represalia con misiles y drones contra objetivos israelíes y activos estadounidenses en la región. Trump afirmó que la campaña podría extenderse “mucho más allá de cuatro o cinco semanas”, lo que incrementó la preocupación entre sectores opositores.

Según los organizadores, una nueva jornada nacional de protestas está prevista para el 8 de marzo, en un clima interno cada vez más polarizado frente a la política exterior de la Casa Blanca.