El proyecto de Presupuesto 2027 prevé una inflación del 18%, un dólar de $1.848 y un crecimiento del PIB del 4%. Con esas variables, las PyMEs enfrentarán cambios en programas de apoyo, costos, crédito, importaciones y exportaciones.
A partir de esas variables, un análisis de Colossus Lab relevó los principales cambios que podrían afectar a las PyMEs en materia de programas estatales, financiamiento, costos, ventas y comercio exterior.
El estudio sintetizó la información contenida en las más de 3.400 páginas del proyecto presupuestario y planteó distintos escenarios para las empresas en caso de que el Congreso apruebe las previsiones macroeconómicas incluidas en la iniciativa.
Qué pasa con los programas para PyMEs
El proyecto contempla incrementos en distintas partidas destinadas a capacitación, innovación, tecnología y desarrollo productivo. Sin embargo, no todos los programas lograrían superar la inflación prevista para 2027.
El mayor incremento real se registra en capacitación laboral, cuyo presupuesto alcanzaría los $293.700 millones, con un aumento del 500% en términos reales, según el informe.
La Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (Agencia I+D+i) recibiría unos $40.700 millones, lo que representa un incremento real cercano al 18%.
Por su parte, el presupuesto del Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI) crecería 12%, hasta alcanzar los $23.200 millones adicionales.
Las partidas destinadas a cadenas agroindustriales tendrían un aumento real del 7% y sumarían $106.000 millones.
En cambio, otros sectores quedarían por debajo de la inflación proyectada. El fortalecimiento de las TIC tendría una pérdida real del 4%, mientras que el presupuesto del INTI alcanzaría $86.400 millones, con una caída real del 9%.
El área de Industria, Comercio y PyME sería una de las más afectadas en términos reales. Según Colossus Lab, recibiría $69.600 millones, equivalente a una reducción del 10% frente a la inflación estimada.
Ventas: cuánto deberían crecer las PyMEs
Las proyecciones macroeconómicas también modifican las referencias con las que las empresas deberán planificar sus ventas para 2027.
Si la inflación anual se ubica en 18% y la economía crece 4% en términos reales, una PyME debería proyectar un incremento cercano al 22% en sus ventas nominales para acompañar ambas variables.
El dato combina el crecimiento real previsto de la economía con el aumento general de precios estimado para el año próximo.
En materia salarial, el impacto dependerá de la evolución de las paritarias. El análisis plantea que, si los salarios acompañan la inflación, las negociaciones adquirirán mayor relevancia para la estructura de costos de las empresas a medida que avance el proceso de desinflación.
Insumos importados y exportaciones
El escenario cambiario también tendrá consecuencias diferentes según el perfil de cada empresa.
Para las PyMEs que utilizan insumos importados, el informe proyecta un abaratamiento real cercano al 2% hacia 2027. La estimación surge de comparar una inflación del 18% con la evolución esperada del tipo de cambio.
En cambio, las empresas exportadoras podrían enfrentar mayores dificultades. Si los costos internos medidos en pesos avanzan por encima del tipo de cambio, la competitividad externa puede verse presionada.
El escenario plantea así una diferencia entre las empresas vinculadas al mercado interno y aquellas que necesitan competir en los mercados internacionales.
Crédito en pesos: qué prevé el Presupuesto 2027
El financiamiento aparece como otra de las variables relevantes para las PyMEs.
Con una inflación anual proyectada del 18% y bajo el supuesto de que no habrá emisión monetaria para financiar el déficit, el informe considera que el crédito a tasa fija en pesos puede recuperar utilidad para financiar capital de trabajo.
Para las empresas, la evolución del costo financiero será determinante a la hora de decidir inversiones, financiar inventarios o cubrir necesidades temporales de liquidez.
Un escenario sujeto a cambios en el Congreso
Las estimaciones realizadas por Colossus Lab parten del supuesto de que el proyecto presentado el 15 de septiembre será aprobado en sus términos centrales.
Sin embargo, el texto todavía debe atravesar el tratamiento legislativo y puede sufrir modificaciones antes de convertirse en ley. Por ese motivo, las cifras y proyecciones para las PyMEs podrían cambiar durante el debate parlamentario.
El escenario definitivo dependerá tanto de la aprobación del Presupuesto como de la evolución efectiva de la inflación, el tipo de cambio, la actividad económica, las tasas de interés y los costos empresariales durante 2027.