El economista Gustavo Neffa anticipó cambios inmediatos en los mercados tras la escalada bélica en Medio Oriente: caída del petróleo, suba de las bolsas y mayores presiones inflacionarias y financieras a nivel global.
En declaraciones radiales, Neffa sostuvo que “el lunes vas a tener una baja en el petróleo y una suba en las bolsas mundiales”, en un escenario marcado por la volatilidad energética. El analista explicó que el precio del Brent —que actualmente supera los US$110— tenderá a ceder como consecuencia de los ataques a infraestructuras energéticas en la región.
“Van a bajar los precios con el ataque a centros de gas en Medio Oriente. Lo único negativo es que deja secuelas en la oferta”, advirtió. En ese sentido, también remarcó que la decisión del presidente Donald Trump de comunicar las acciones militares tras el cierre de los mercados futuros influyó en el comportamiento esperado de los precios.
No obstante, el economista aclaró que, pese a la baja puntual, el mercado energético global quedó afectado estructuralmente. “El mundo quedó golpeado en la oferta y el precio del petróleo va a quedar sostenido por mucho tiempo”, señaló, aunque proyectó que hacia fines de 2026 el barril podría ubicarse por debajo de los US$100.
En cuanto a la Argentina, Neffa consideró que el país podría beneficiarse en el frente externo. Destacó que el Relevamiento de Expectativas de Mercado proyecta un superávit comercial de US$12.500 millones, aunque estimó que podría ubicarse entre US$15.000 y US$16.000 millones este año, y superar los US$21.000 millones en 2027.
Sin embargo, el panorama financiero presenta mayores desafíos. “Se complica más ya que el riesgo país sube”, advirtió, al tiempo que explicó que para que la Argentina pueda volver al mercado de deuda internacional necesita niveles cercanos a los 400 puntos básicos.
Por último, el economista alertó sobre el impacto inflacionario global del conflicto. “Las expectativas se dispararon por encima del 5% a un año, al igual que las tasas de interés”, indicó. En esa línea, explicó que la relación es directa: a mayor inflación, mayores tasas, lo que termina afectando al mercado de capitales y frenando la actividad económica mundial.
“La expectativa de inflación y tasa de interés están en alza, y eso es destructivo para el mercado de capitales. Que no se baje la tasa de interés es un freno para la economía mundial”, concluyó.