La ex gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal se refirió a la relación entre el PRO y el gobierno de Javier Milei y sostuvo que el equilibrio fiscal no debe estar enfrentado con la empatía social. También reivindicó el rol del partido fundado por Mauricio Macri.
“El PRO no puede ponerle palos en la rueda al cambio, pero tampoco puede callarse”, afirmó Vidal, retomando una frase del expresidente Mauricio Macri.
A través de un artículo publicado en sus redes sociales bajo el título “¿Para qué existe el PRO?”, la actual presidenta de la Fundación Pensar aseguró que en la Argentina no solo se debate el rumbo económico, sino también “qué tipo de sociedad queremos ser”.
“Yo no creo que haya que elegir entre orden y sensibilidad. No creo que un país tenga que optar entre equilibrio fiscal o empatía”, expresó la dirigente del PRO, al tiempo que advirtió sobre la situación de familias, comerciantes, jubilados y jóvenes que atraviesan dificultades económicas.
En ese sentido, Vidal cuestionó las posiciones extremas y sostuvo que plantear una disyuntiva entre estabilidad macroeconómica y desarrollo social es “una falsa elección” que la Argentina “ya sufrió demasiadas veces”.
Además, remarcó que el PRO tiene una “responsabilidad enorme” de cara al futuro político y defendió la identidad del espacio político fundado por Macri. “Los cambios profundos no se sostienen solamente con bronca”, afirmó.
La ex diputada nacional también señaló que “construir es infinitamente más difícil” y requiere gestión, equipos, experiencia y sensibilidad social.
“Callarse frente a lo que le pasa a millones de argentinos no es responsabilidad institucional, a veces también puede ser comodidad, especulación o miedo. Y nosotros no nacimos para eso”, enfatizó Vidal, al tiempo que aclaró que acompañar medidas económicas no implica ignorar “el cansancio, la angustia o la incertidumbre” de gran parte de la sociedad.
Por último, la dirigente sostuvo que sigue creyendo “en un país para todos” y convocó a construir una mayoría basada en “la esperanza” y no en “el resentimiento o el miedo”.
“El desafío más importante que tenemos por delante es volver a construir una mayoría unida por algo muchísimo más valioso, que es la esperanza”, concluyó.