Los hutíes atacan a Israel con misiles y escalan la guerra en Medio Oriente

El movimiento rebelde Ansar Allah lanzó su primer ataque directo contra Israel, en una escalada que profundiza el conflicto regional y refuerza el rol de Irán como actor clave.


Internacionales

Fuente: Reuters

El portavoz del grupo, Yahya Saree, aseguró que se trató de la “primera operación” contra objetivos militares sensibles, en cumplimiento de la amenaza lanzada apenas un día antes. Desde Israel, las fuerzas de defensa confirmaron la detección de un misil proveniente desde territorio yemení, marcando un punto de inflexión en la escalada del conflicto.

El ataque representa un salto cualitativo en la guerra, que ya lleva un mes de intensificación, al sumar un nuevo frente activo y ampliar el alcance geográfico de las hostilidades.

Los hutíes forman parte del denominado “eje de la resistencia”, una alianza informal que incluye a grupos como Hezbolá, Hamás y milicias proiraníes en Irak, todos con vínculos estratégicos con Irán.

Este entramado multiplica la capacidad de presión sobre Israel y eleva el riesgo de una confrontación regional de mayor escala, con múltiples actores operando en distintos frentes.

El movimiento hutí, que controla amplias zonas de Yemen, tiene su origen en la década de 1990 bajo el liderazgo de Hussein al-Houthi, como una expresión política y religiosa de la minoría zaidí, una rama del islam chiita.

Además del impacto militar, la intervención hutí reaviva preocupaciones sobre la seguridad de rutas estratégicas como el mar Rojo, clave para el comercio global y especialmente para la exportación de petróleo de Arabia Saudita.

Entre 2023 y 2025, el grupo ya había afectado gravemente el tránsito marítimo en esa zona, lo que genera temores de nuevas interrupciones en el comercio internacional y presión adicional sobre los mercados energéticos.

Con este nuevo ataque, el conflicto en Medio Oriente entra en una fase más compleja y volátil, con mayor participación de actores regionales y un riesgo creciente de expansión que podría tener consecuencias globales.