Las librerías independientes reclaman declarar la emergencia del sector tras registrar una caída real del 41,5% en la facturación desde 2023, junto con un aumento del 31,1% en los costos operativos.
El pedido fue presentado por la Federación Argentina de Librerías, Papelerías y Afines (FALPA), que relevó la situación de unos 1.200 comercios independientes. Según los datos difundidos por la entidad, la facturación real acumuló una caída del 41,5% entre 2023 y 2026, mientras que los costos operativos aumentaron 31,1% durante el mismo período.
A este escenario se suma una reducción del 25% en las ventas respecto de 2023, lo que profundizó las dificultades que enfrentan las pequeñas y medianas librerías para sostener su actividad.
Desde FALPA advirtieron que la crisis no afecta solamente a los comercios, sino también al acceso a los libros y a los espacios culturales de cercanía. En ese sentido, señalaron que cuando una librería cierra “no desaparece solamente un comercio”, sino también un lugar de encuentro y promoción de la lectura dentro de cada comunidad.
Qué medidas reclaman las librerías
Entre las principales medidas solicitadas, el sector reclama la devolución del crédito fiscal del IVA y la implementación de líneas de financiamiento con tasas blandas, destinadas a aliviar el nivel de endeudamiento que atraviesan las pymes.
También plantearon la creación de una tarifa federal reducida para el envío de paquetes, con el objetivo de facilitar la distribución de libros y producciones de editoriales provinciales.
La propuesta apunta además a reducir las diferencias de costos frente a las grandes plataformas de comercio electrónico y favorecer una mayor circulación de publicaciones de distintas regiones del país.
Respaldo de la Fundación El Libro
El reclamo de emergencia recibió el respaldo de la Fundación El Libro, que expresó su preocupación por la situación de las librerías independientes y manifestó su apoyo a la declaración de Emergencia Librera.
La institución destacó el papel de las librerías de cercanía en pueblos y ciudades, al considerarlas espacios relevantes para el acceso federal a la lectura y para la difusión de la producción editorial.
En particular, remarcó que las librerías independientes contribuyen a sostener la bibliodiversidad, permiten visibilizar a sellos editoriales pequeños y medianos y aportan la mediación de los libreros en el vínculo entre los lectores y los libros.
Desde la Fundación El Libro advirtieron que el cierre de estos comercios puede repercutir sobre todo el ecosistema editorial y profundizar las dificultades de acceso a los libros en distintas regiones del país.
Un sector bajo presión
La combinación de menores ventas, una caída real de la facturación y mayores costos operativos puso a las librerías independientes ante un escenario de fuerte presión económica.
FALPA busca que las autoridades adopten medidas específicas para sostener la red de comercios y evitar nuevos cierres, mientras las entidades del sector plantean que la actividad cumple además una función cultural y social que excede su dimensión comercial.