El Gobierno israelí confirmó la captura del castillo de Beaufort, una posición estratégica en el sur del Líbano, y adelantó que mantendrá tropas en la zona como parte de su ofensiva contra Hezbolá.
La información fue difundida por el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, quien destacó el valor simbólico y estratégico de la operación militar. A través de un mensaje oficial, recordó que la fortaleza fue escenario de una de las batallas más importantes durante la invasión israelí al Líbano en 1982.
“Cuarenta y cuatro años después de la heroica batalla de Beaufort, nuestras tropas han regresado a la cima de Beaufort y han izado allí nuevamente la bandera israelí”, afirmó el funcionario al confirmar el control de la posición.
El castillo de Beaufort está ubicado cerca de la ciudad de Nabatieh, al norte del río Litani, y constituye uno de los puntos más elevados y estratégicos del sur libanés. Durante años fue utilizado como enclave militar debido a su capacidad para controlar amplias zonas del territorio circundante.
Según las autoridades israelíes, la toma de la fortaleza forma parte de una operación más amplia destinada a consolidar posiciones militares en el sur del Líbano y limitar la capacidad operativa de Hezbolá en la región fronteriza.
Además de confirmar la captura de Beaufort, el Gobierno israelí adelantó que sus fuerzas permanecerán en la zona. Katz sostuvo que la ampliación de la ofensiva terrestre constituye una señal directa hacia Hezbolá y advirtió que cualquier amenaza contra la seguridad de Israel tendrá consecuencias sobre las posiciones estratégicas del grupo.
Las Fuerzas de Defensa de Israel también señalaron que buscan consolidar el control sobre el área del río Saluki, considerado otro punto clave dentro de la actual campaña militar.
En paralelo, el ministro defendió los recientes bombardeos realizados sobre localidades del sur del Líbano. Según indicó, las operaciones permitieron destruir infraestructura vinculada a Hezbolá, aunque también reconoció que miles de viviendas fueron alcanzadas durante los ataques.
Las declaraciones llegan en medio de una creciente escalada militar entre Israel y Hezbolá, un conflicto que ha provocado una profunda crisis humanitaria en ambos lados de la frontera y mantiene en alerta a la comunidad internacional por el riesgo de una ampliación regional de las hostilidades.
La decisión israelí de mantener tropas en territorio libanés podría generar nuevas tensiones diplomáticas y reavivar el debate sobre la estabilidad en una región marcada por décadas de enfrentamientos, ocupaciones militares y conflictos fronterizos.