Miles de iraníes se movilizaron en todo el país para jurar lealtad a Mojtaba Khamenei, tras la muerte de su padre, Ali Khamenei, en un ataque conjunto de Estados Unidos e Israel.
En la capital, Teherán, las movilizaciones se concentraron entre la plaza Imán Hossein y la plaza Azadi, donde los manifestantes portaron banderas iraníes e imágenes del fallecido Ali Khamenei, además de retratos del nuevo líder.
Durante las marchas, se escucharon consignas contra Estados Unidos e Israel, y a favor de la dirigencia islámica, en un contexto de fuerte tensión internacional.
Entre los funcionarios presentes estuvieron el alcalde de Teherán, Alireza Zakani, y el vocero del Consejo Constitucional, Hadi Tahan Nazif, quienes acompañaron las movilizaciones.
Además, se instaló un pabellón conmemorativo para recordar a las víctimas de los recientes ataques, incluidos los fallecidos en una escuela en la ciudad de Minab, en el sur del país.
En paralelo, durante la manifestación se exhibieron armamentos como el misil Kheibarshekan y el dron Shahed 136, símbolos del poder militar del país.
El conflicto se intensificó el pasado 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron ataques conjuntos sobre Teherán y otras ciudades iraníes, que provocaron la muerte de Ali Khamenei, además de altos mandos militares y civiles.
Tras los ataques, Irán respondió con misiles y drones contra objetivos israelíes y estadounidenses en Medio Oriente, lo que derivó en una escalada militar que se extendió durante semanas hasta alcanzar un cese al fuego el 8 de abril.
Las manifestaciones reflejan el respaldo interno al nuevo liderazgo y la intención del régimen de mostrar cohesión en un escenario geopolítico aún inestable.