Las autoridades iraníes informaron la muerte de Ali-Mohammad Naeini, portavoz de la Guardia Revolucionaria, en medio de una ofensiva que ya dejó más de 1.200 muertos, según cifras oficiales.
A través de un comunicado difundido por la televisión estatal iraní, las autoridades destacaron la trayectoria de Naeini, quien durante más de cuatro décadas formó parte del aparato de defensa del país. En el mensaje, fue definido como “un general valiente” y un referente en el desarrollo de estrategias de “guerra blanda” y comunicación.
El organismo militar también aseguró que continuará su legado en la “lucha contra los terroristas”, en una clara señal de endurecimiento del discurso frente a las potencias occidentales y sus aliados.
En paralelo, el gobierno iraní actualizó el balance de víctimas y confirmó que los ataques dejaron más de 1.200 muertos. Sin embargo, la organización Human Rights Activists in Iran elevó la cifra a más de 3.000 fallecidos, en su mayoría civiles, lo que evidencia la dificultad de verificar los datos en medio del conflicto.
Entre las víctimas también figuran altos dirigentes del régimen, como el líder supremo Ali Khamenei, el funcionario de seguridad Ali Larijani y los ministros Aziz Nasirzadeh y Esmaeil Khatib, además de otros altos mandos militares.
El recrudecimiento de los ataques profundiza la crisis en la región y aumenta la preocupación internacional por una escalada mayor, con consecuencias humanitarias y geopolíticas de gran alcance.