El diputado nacional Guillermo Michel llamó este sábado a preservar la unidad de la oposición, pero advirtió que la interna política de la provincia de Buenos Aires no debe trasladarse al resto del país.
Durante entrevistas televisivas, Michel afirmó que el gobernador bonaerense “tiene que pensar en no llevar la interna que está teniendo en la provincia al resto del país y concentrarse en gobernar”.
El legislador remarcó que las dinámicas políticas del interior son diferentes a las del Área Metropolitana de Buenos Aires y planteó la necesidad de convivir entre distintos sectores.
“En el interior se hace política de otra forma, la sociedad no está toda politizada como en Buenos Aires; por eso hay que hacer el ejercicio de entender que se puede convivir entre todos los sectores”, expresó.
Críticas al programa económico nacional
Michel también cuestionó la política económica del Gobierno y sostuvo que el modelo actual está provocando una caída de la actividad económica, pérdida del poder adquisitivo y deterioro del consumo.
Según el diputado, el consumo sigue mostrando señales de debilidad y afirmó que “son 12 meses consecutivos de caídas del IVA que muestra el consumo de los argentinos”.
Además, relativizó la mejora registrada en la recaudación del Impuesto a las Ganancias y sostuvo que ese incremento respondió a cambios en los vencimientos de deuda y no a una recuperación genuina de la economía.
Importaciones y empleo
Otro de los ejes de sus declaraciones fue el impacto de la apertura de importaciones sobre la industria nacional.
Michel advirtió que el ingreso de productos importados “ya está afectando no solo a la tecnología y los textiles, sino también a los alimentos”, y mencionó como ejemplo importaciones de naranjas, pechugas de pollo y leche.
También se refirió a la situación de una fábrica de baterías en Gualeguaychú, donde —según señaló— fueron despedidos cien trabajadores.
Cuestionamientos al equilibrio fiscal
En el tramo final de sus declaraciones, Michel rechazó el equilibrio fiscal defendido por el Gobierno y lo calificó como “un superávit trucho y ficticio”, al considerar que se sostiene mediante deuda flotante, atrasos con proveedores y deterioro de la infraestructura vial.
El dirigente entrerriano advirtió que el rumbo económico podría derivar en una pérdida de peso de la clase media y un debilitamiento de la industria nacional, al tiempo que insistió en la necesidad de construir una alternativa política con base en el diálogo y el respeto por las realidades del interior del país.