El mercado de criptomonedas atraviesa una de sus peores semanas del año. El bitcoin acumula siete jornadas consecutivas de bajas y se acerca a los US$ 60.000, mientras que otras monedas digitales registran pérdidas de hasta dos dígitos en medio de una creciente incertidumbre entre los inversores.
La baja acerca nuevamente a la criptomoneda más importante del mundo al umbral de los US$ 60.000, nivel que había alcanzado por última vez en febrero y que ahora aparece como una referencia clave para los operadores.
La presión vendedora también golpeó con fuerza al resto del mercado. Ether, la segunda criptomoneda de mayor capitalización, perdió más de 10% en una sola jornada y descendió hasta los US$ 1.593, su valor más bajo desde abril de 2025.
Las caídas fueron aún más pronunciadas entre los activos digitales de menor tamaño. Las denominadas “privacy coins”, diseñadas para ofrecer un mayor nivel de anonimato en las transacciones, estuvieron entre las más afectadas.
Zcash registró un desplome superior al 50% en apenas 24 horas, en lo que representa su peor caída desde mayo de 2021, luego de que trascendieran reportes sobre una posible vulnerabilidad de seguridad. Por su parte, Monero llegó a retroceder hasta 17% durante la rueda.
Los analistas atribuyen la debilidad del mercado a una combinación de factores que deterioraron el sentimiento de los inversores. Entre ellos se destacan las continuas salidas de capital de los fondos cotizados en bolsa (ETF) vinculados a criptomonedas en Estados Unidos y el desacople respecto del comportamiento de las acciones tecnológicas, que continúan operando cerca de máximos históricos.
Además, la decisión de Strategy —la compañía anteriormente conocida como MicroStrategy— de vender una pequeña porción de sus tenencias de bitcoin generó preocupación entre los operadores. Aunque la operación involucró apenas 32 bitcoins y resulta insignificante frente a una reserva valuada en unos US$ 53.000 millones, el anuncio fue interpretado como una señal negativa en un contexto ya marcado por la cautela y la volatilidad.
De esta manera, bitcoin atraviesa su racha bajista más extensa desde agosto y arrastra a todo el ecosistema cripto, en un escenario donde los inversores buscan señales que permitan anticipar un cambio de tendencia.