El Gobierno español reforzará los operativos de prevención y combate de incendios forestales ante las previsiones de un verano excepcionalmente caluroso. Las autoridades buscan evitar una repetición de la crítica temporada de 2025.
Las autoridades decidieron adelantar por segundo año consecutivo la campaña nacional contra incendios forestales, con el objetivo de evitar una repetición de la grave situación registrada durante 2025, cuando se quemaron 354.793 hectáreas en más de 8.100 incendios, una cifra que triplicó los promedios de la última década.
Según explicó Ramón Pascual, delegado de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), los pronósticos indican temperaturas muy por encima de los valores habituales durante mayo, junio y julio en gran parte de la Península Ibérica, con especial impacto en la costa mediterránea.
El especialista señaló que la combinación de calor extremo, sequía prolongada, tormentas eléctricas y fuertes ráfagas de viento fue determinante en la propagación de los incendios registrados el año pasado, un escenario que las autoridades intentan evitar mediante una respuesta anticipada.
Para esta temporada, el Gobierno español desplegará un importante refuerzo de recursos. El operativo contará con 56 medios aéreos, entre ellos 31 helicópteros y 25 aviones e hidroaviones, además de brigadas forestales especializadas y efectivos de la Unidad Militar de Emergencias.
Como parte de la estrategia de prevención, Aemet presentó un nuevo Índice de Propagación Potencial de Incendios Forestales (IPIF), una herramienta que incorpora información satelital sobre el estado de la vegetación, la humedad del suelo y el uso del territorio para mejorar la detección temprana de riesgos.
Las autoridades destacaron que el nuevo sistema permite una mayor precisión en la identificación de áreas vulnerables y contribuye a optimizar la distribución de recursos para la extinción de incendios.
Los expertos coinciden en que la detección rápida sigue siendo uno de los factores más importantes para evitar grandes catástrofes ambientales. Según explicaron, controlar un foco durante la primera hora resulta determinante para impedir su expansión.
En paralelo, se lanzó una campaña de concientización dirigida a la población para reducir los incendios causados por negligencia. Entre las principales recomendaciones figuran evitar encender fuego cerca de áreas forestales, no arrojar colillas ni residuos inflamables y respetar las restricciones de acceso a espacios naturales durante los períodos de riesgo extremo.
Los especialistas también expresaron preocupación por la evolución de los incendios forestales en el contexto del cambio climático. Entre enero y mediados de mayo de este año ya se registraron 127 incendios relevantes, frente a los 40 contabilizados en el mismo período de 2025, lo que representa un incremento superior al 200%.
Además, advirtieron sobre la aparición cada vez más frecuente de los denominados “incendios de sexta generación”, fenómenos de gran intensidad y comportamiento impredecible que generan sus propias condiciones meteorológicas y resultan extremadamente difíciles de controlar.
Según los expertos, la región mediterránea se encuentra entre las zonas más afectadas por el calentamiento global, con un ritmo de aumento de temperaturas superior al promedio mundial. Por ello, las autoridades insisten en que la adaptación y la prevención serán claves para enfrentar una temporada que podría convertirse en una de las más complejas de los últimos años.