El volumen negociado en el Mercado Argentino de Valores (MAV) equivalió al 3,03% del Producto Interno Bruto (PIB)

El Mercado Argentino de Valores (MAV) alcanzó un máximo histórico durante el primer semestre de 2026: el volumen negociado representó el 3,03% del Producto Interno Bruto (PIB) de la Argentina. El indicador refleja el crecimiento del financiamiento a través del mercado de capitales y su creciente importancia para las pequeñas y medianas empresas (pymes).


Economía

Fuente: Redacción Vía Noticias

La relación entre el volumen negociado y el tamaño de la economía también mostró una evolución significativa en los últimos años. En el primer semestre de 2025 representaba el 2,23% del PIB, mientras que en igual período de 2024 alcanzaba el 1,97%. Entre 2020 y 2022, en tanto, se ubicaba alrededor del 0,7%.

El financiamiento del MAV creció por encima de la economía

La expansión del mercado se destaca al comparar la evolución de las operaciones con el crecimiento nominal de la economía argentina. Durante el primer semestre de 2026, el volumen negociado en pesos corrientes aumentó un 83% interanual, mientras que el PIB nominal avanzó un 34%.

Esta diferencia explica el incremento de la participación del MAV en la actividad económica y permite dimensionar el mayor peso de los instrumentos de financiamiento negociados en este mercado.

Para reducir los efectos de la estacionalidad, la BCR también analizó la relación entre el volumen operado y el PIB en períodos móviles de 12 meses. Según ese cálculo, el indicador pasó del 0,63% en 2020 al 0,94% en 2022, el 1,58% en 2023, el 2,04% en 2024 y el 2,59% en 2025.

En los 12 meses acumulados hasta junio de 2026, la relación alcanzó el 2,96%, casi cinco veces el nivel registrado en 2020.

Los pagarés concentran más de la mitad de las operaciones

Los pagarés se consolidaron como el principal instrumento de financiamiento del MAV. Durante el primer semestre de 2026 concentraron el 55% del volumen negociado y representaron por sí solos el equivalente al 1,67% del PIB, frente al 1,22% de un año antes.

Los Cheques de Pago Diferido (CPD) también aumentaron su participación: pasaron del 0,97% al 1,27% del PIB en la comparación interanual.

Por su parte, las Facturas de Crédito Electrónicas (FCE), aunque mantienen una participación menor, duplicaron su relación con el producto, del 0,04% al 0,08%.

La evolución de los pagarés constituye uno de los cambios más importantes de la estructura operativa del mercado. En 2020 representaban apenas el 3,4% del volumen anual, mientras que actualmente concentran más de la mitad de las operaciones.

Estos instrumentos, junto con los cheques de pago diferido y las facturas de crédito electrónicas, conforman una parte relevante de las alternativas de financiamiento disponibles para las empresas.

El MAV podría superar nuevamente el 3% del PIB en 2026

La tendencia de crecimiento continuó durante el tercer trimestre. Entre julio y septiembre, el volumen negociado en el MAV sumó $9,4 billones, un 77% más que en el mismo período de 2025.

Aunque el INDEC todavía debía publicar el dato del PIB correspondiente al tercer trimestre, las estimaciones de la BCR planteaban que, si el producto nominal se mantenía cerca de los niveles de los dos trimestres anteriores, las operaciones del MAV podrían representar entre el 3,1% y el 3,3% de la economía.

Bajo ese escenario, el acumulado de enero a septiembre se ubicaría en torno al 3,1% del PIB, frente al 2,3% registrado en igual período de 2025.

Además, la medición de los últimos 12 meses podría superar por primera vez el 3% de manera sostenida, lo que marcaría un nuevo avance en la participación del mercado de capitales en el financiamiento de la actividad económica.

Más financiamiento para las pymes

Los datos muestran una expansión sostenida del Mercado Argentino de Valores y una mayor utilización de instrumentos destinados a canalizar financiamiento hacia las empresas.

El crecimiento de las operaciones por encima del PIB nominal y el protagonismo de los pagarés evidencian la transformación de la estructura del mercado en los últimos años.

Si la tendencia se mantiene, el MAV podría consolidar su papel como una herramienta relevante para ampliar las alternativas de crédito y financiamiento de las pymes argentinas, en un contexto en el que el acceso a recursos resulta clave para sostener la producción, la inversión y el capital de trabajo.