La Casa Rosada respondió con dureza a María Eugenia Vidal luego de que la exgobernadora bonaerense cuestionara la situación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Desde la Oficina de Respuesta Oficial la acusaron de tener un “doble estándar” y recordaron las causas judiciales que enfrentó durante su carrera política.
A través de un comunicado difundido por la Oficina de Respuesta Oficial, la administración de Javier Milei rechazó las declaraciones de la dirigente macrista y sostuvo que Vidal “se cree con autoridad moral para dar lecciones de ética y fustigar a otros por falta de transparencia, mientras su propio expediente la deja completamente en ridículo”.
Según expresaron desde el Gobierno, la última aparición pública de la exfuncionaria no estuvo centrada en las reformas impulsadas por el oficialismo que avanzan en el Congreso con respaldo de sectores del PRO, sino en cuestionar al actual jefe de Gabinete.
En ese marco, la Casa Rosada recordó que Vidal fue denunciada por presunto enriquecimiento ilícito tras la compra de un departamento en el barrio porteño de Recoleta y señaló que también fue imputada en la causa conocida como la de los “aportantes truchos”, vinculada al financiamiento de campañas electorales en la provincia de Buenos Aires.
“Las causas avanzaron y terminaron con sobreseimiento, pero mientras tanto a nadie ni se le ocurrió pedirle la renuncia y primó la presunción de inocencia”, remarcaron desde el Ejecutivo.
Asimismo, el comunicado cuestionó la referencia de Vidal a la gestión de Mauricio Macri. “Dijo que Mauricio Macri no lo hubiese permitido, pero a pesar de la gravedad de las denuncias en su contra, el entonces presidente nunca le pidió la renuncia y siguió en su cargo”, indicaron.
Finalmente, el Gobierno acusó a la exgobernadora de aplicar criterios distintos según el protagonista de cada situación. “Esa es su idea de ética: sobreactuar indignación cuando se trata de otros, pero impunidad total cuando le toca a ella. El doble estándar es grotesco”, concluyó el texto oficial.
La nueva confrontación pública expone las tensiones crecientes entre el Gobierno libertario y referentes del PRO, en momentos en que ambas fuerzas mantienen coincidencias legislativas, pero también diferencias cada vez más visibles en el plano político.