El crédito en pesos destinado al sector privado registró una baja real de 0,2% durante mayo, según informó el Banco Central. La caída estuvo impulsada por los préstamos al consumo y los créditos con garantía real, mientras que las líneas comerciales mostraron un desempeño positivo.
Según el informe monetario mensual de la entidad, los préstamos en moneda local registraron una contracción de 0,2% en términos reales y ajustados por estacionalidad durante el quinto mes del año.
Desde el Banco Central explicaron que la caída estuvo principalmente vinculada al comportamiento de los préstamos al consumo y de los créditos con garantía real, mientras que el financiamiento destinado a actividades comerciales logró expandirse.
A pesar del retroceso mensual, la comparación interanual muestra un escenario más favorable. El crédito en pesos exhibió un crecimiento de 5,7% a precios constantes respecto de mayo de 2025, alcanzando una participación equivalente al 9,1% del Producto Interno Bruto (PIB).
La autoridad monetaria señaló además que, al incorporar los préstamos otorgados en dólares, la relación entre crédito y PIB asciende al 12%, reflejando una mayor profundidad financiera respecto de años anteriores.
En el segmento de consumo, los resultados continuaron mostrando debilidad. Los préstamos destinados a familias retrocedieron 1,2% en términos reales y sin estacionalidad, impulsados por la menor demanda de financiamiento mediante tarjetas de crédito y préstamos personales.
En la comparación interanual, las financiaciones con tarjetas de crédito registraron una caída real de 2,8%, mientras que los préstamos personales mostraron una mejora de 3,1%.
Por el contrario, el crédito comercial presentó una evolución positiva. Sin ajuste estacional, estas líneas crecieron 1,1% en términos reales durante mayo, impulsadas principalmente por los documentos a sola firma.
El Banco Central destacó que esta modalidad de financiamiento registró una expansión mensual de 3,2% en términos reales, mientras que el resto de las líneas comerciales mostraron variaciones moderadas.
En cuanto al financiamiento para vivienda, los créditos hipotecarios mantuvieron una evolución positiva aunque moderada, con un incremento de 0,2% en términos reales y ajustados por estacionalidad.
Los datos reflejan que, pese a la estabilización macroeconómica y la desaceleración de la inflación, la recuperación del crédito aún presenta un comportamiento heterogéneo entre los distintos segmentos de la economía, con una demanda de financiamiento para consumo que continúa mostrando señales de debilidad.