Por segunda rueda consecutiva, el Banco Central no compró divisas en el mercado mayorista, en un contexto de presión cambiaria y volatilidad financiera. Mientras el dólar mayorista alcanzó los $1.551, las reservas internacionales cayeron US$148 millones y cerraron en US$50.293 millones.
La autoridad monetaria mantiene una estrategia de cautela frente a la evolución del tipo de cambio, con el objetivo de evitar que sus intervenciones compradoras agreguen presión sobre la cotización del dólar.
De esta manera, durante los dos primeros días de noviembre, el Central todavía no registró compras de divisas. La pausa llegó después de cerrar octubre con un saldo comprador de US$1.395 millones.
Desde la puesta en marcha de la denominada fase 4 del programa monetario, en enero de 2026, la entidad acumula compras por US$15.963 millones.
El dólar volvió a marcar un récord nominal
Mientras el BCRA se mantuvo al margen del mercado cambiario, el dólar mayorista continuó avanzando y alcanzó un nuevo máximo nominal de $1.551 al cierre de la jornada.
En apenas dos ruedas de noviembre, la cotización acumuló una suba de $17, equivalente al 1,1%, el mismo incremento registrado durante todo octubre.
Además, el ritmo de ajuste se aceleró respecto de la semana anterior: en los dos primeros días de esta semana, el tipo de cambio mayorista aumentó el doble que en idéntico período de la semana previa, cuando había avanzado $8,50.
En el segmento minorista, el dólar para la venta subió cinco pesos y cerró a $1.570 en el Banco Nación, mientras que el promedio informado por el BCRA entre las entidades financieras se ubicó en $1.572,65 para la venta y $1.519,38 para la compra.
Las reservas perdieron US$148 millones
La pausa en las compras de divisas coincidió con una nueva caída de las reservas internacionales.
Al cierre del martes, las tenencias del Banco Central se ubicaron en US$50.293 millones, luego de registrar una pérdida diaria de US$148 millones.
El comportamiento de las reservas y la evolución del dólar se mantienen bajo seguimiento del mercado, en un escenario de incertidumbre financiera internacional y expectativas sobre el rumbo cambiario.
A este contexto se suma la expectativa por las elecciones legislativas de Estados Unidos, que definirán la composición del Congreso y el equilibrio político durante la segunda parte del mandato de Donald Trump.