La falla provocó la desconexión total del Sistema Eléctrico Nacional. Los cortes se producen en medio de una crisis energética marcada por problemas de generación, falta de combustible y el deterioro de las centrales.
La nueva interrupción afecta a la isla en medio de una profunda crisis energética, con cortes prolongados que complican el funcionamiento de servicios esenciales y golpean a hogares, comercios y actividades productivas.
Las autoridades cubanas no informaron inicialmente las causas concretas de la nueva falla. El sistema eléctrico atraviesa desde hace meses dificultades asociadas al deterioro de las centrales termoeléctricas, la falta de mantenimiento y las restricciones para acceder a combustible.
Apagones cada vez más prolongados
La situación se agravó durante las últimas semanas, con interrupciones que en algunos sectores llegaron a extenderse durante más de 30 horas en La Habana y hasta 60 horas en determinadas provincias.
La falta de electricidad también afecta otros servicios básicos. Entre ellos se encuentra el suministro de agua, debido a que numerosas instalaciones dependen de sistemas de bombeo eléctricos, además de las comunicaciones telefónicas y otros servicios que requieren generación de respaldo.
La sucesión de cortes nacionales refleja las dificultades que enfrenta Cuba para sostener una oferta eléctrica suficiente frente a una infraestructura que requiere inversiones y mantenimiento.
El combustible, otro de los problemas
Uno de los principales obstáculos para el sistema energético cubano es la disponibilidad de combustible necesario para las centrales térmicas y los generadores distribuidos que permiten reducir parcialmente el impacto de las fallas.
El Gobierno de Miguel Díaz-Canel atribuye parte de las dificultades a las restricciones y sanciones estadounidenses, que, según La Habana, complican la compra y el transporte de combustible.
Estados Unidos, en cambio, rechaza que el embargo explique por sí solo la crisis energética cubana y cuestiona la gestión económica y energética del Gobierno de la isla.
La disputa se mantiene mientras Cuba enfrenta dificultades para garantizar el suministro de electricidad y combustible.
Una crisis que afecta a toda la isla
El nuevo apagón se suma a una serie de interrupciones de alcance nacional registradas durante los últimos dos años. El deterioro de la generación eléctrica se convirtió así en uno de los principales problemas económicos y sociales de Cuba.
Además del impacto directo sobre la población, los cortes afectan la conservación de alimentos, el funcionamiento de hospitales y comercios, el transporte, las comunicaciones y el abastecimiento de agua.
Mientras las autoridades trabajan para recuperar el Sistema Eléctrico Nacional, la isla vuelve a enfrentar un escenario de apagón generalizado y elevada vulnerabilidad energética.