La caída del consumo, el aumento de costos operativos y la alta morosidad en tarjetas de crédito golpean al sector supermercadista en la Argentina. En ese contexto, cadenas como La Anónima, Carrefour, ChangoMás y Libertad comenzaron a reducir estructuras, cerrar locales y aplicar recortes de personal en distintas provincias.
Según explicó el gerente general de La Anónima, Nicolás Braun, uno de los principales problemas que enfrentan hoy las empresas del rubro es el fuerte incremento de la morosidad en las tarjetas de crédito utilizadas para financiar las compras.
La compañía patagónica también reportó una caída del 25% en las unidades vendidas —desde productos básicos como leche hasta carne— y un aumento significativo en los niveles de incobrabilidad, lo que suma presión sobre su estructura financiera.
“Hoy a los supermercados nos está costando muchísimo ser rentables. Somos sobrevivientes. Aunque mucha gente no lo debe creer, hoy, como cadena que trabaja en la formalidad, es muy difícil”, afirmó Braun.
El ejecutivo remarcó además que, en comparación con otros países de la región, el desempeño del sector en la Argentina es particularmente débil. “Cuando comparás en términos relativos contra cómo le va a los supermercados en Uruguay, Chile, Brasil o México, nos va muy mal”, sostuvo.
Despidos y reducción de estructuras
En varias provincias del país ya se registraron despidos y ajustes en las dotaciones de personal. Las medidas impactaron en sucursales ubicadas en San Juan, Santa Rosa y Misiones, entre otras localidades.
En el caso de Carrefour, la empresa avanza desde hace meses en un proceso de reorganización de su operación local, en medio de versiones sobre la posible venta del negocio del grupo francés en la Argentina.
En una de sus sucursales en Santa Rosa, la compañía proyectaría reducir la planta de 117 empleados a una estructura de entre 60 y 70 trabajadores.
Ajustes en ChangoMás y Libertad
Los recortes también alcanzaron a ChangoMás, controlada por el Grupo De Narváez, que desde diciembre sumó despidos en distintas sucursales.
En una de sus tiendas en San Juan se registraron once telegramas de despido, principalmente dirigidos a personal de reciente ingreso, especialmente en líneas de caja.
El grupo había adquirido la cadena en 2020 tras la salida de Walmart del país, operación que incluyó unas 92 bocas de expendio.
Por su parte, Libertad, con fuerte presencia en Córdoba, también enfrenta dificultades. La empresa pertenece actualmente al Grupo Calleja, que adquirió la cadena tras la salida del grupo francés Casino Group de varios mercados de Sudamérica.
Entre las medidas recientes se destacó el cierre del Fresh Market ubicado en el shopping DOT Baires Shopping, que además se encuentra en proceso de venta.
Temor a un ajuste mayor
Fuentes del sector mercantil estiman que el proceso de ajuste podría profundizarse en los próximos meses. Según esas proyecciones, el nuevo plan de reestructuración podría alcanzar hasta 300 despidos en distintas cadenas.
El antecedente más cercano ocurrió en mayo de 2024, cuando unas 152 personas fueron desvinculadas en ocho sucursales del país, en medio de un contexto de caída de ventas y retracción del consumo.
Mientras tanto, los gremios provinciales siguen de cerca la evolución del conflicto laboral y analizan las condiciones en las que se produjeron los despidos, en especial respecto al pago de indemnizaciones y la intervención de las autoridades laborales.