El ministro de Economía, Luis Caputo, asegura que la inflación perforará el 1% en agosto. Sin embargo, analistas advierten que el escenario actual, con dólar, salarios y tarifas en revisión, pone en duda esa meta y ven más probable que el IPC recién “empiece con cero” en 2027.
La promesa oficial de que la inflación mensual caerá por debajo del 1% hacia agosto volvió a instalar el debate económico. El Gobierno sostiene que el proceso de desinflación está firme, pero distintos economistas relativizan esa posibilidad y hablan de un sendero más lento y con límites claros.
En diálogo con la agencia NA, el economista Martín Kalos afirmó que “no es posible lo que plantea Caputo” y cuestionó el “discurso exitista” del Poder Ejecutivo en materia inflacionaria. Según su visión, si bien el índice podría retomar una tendencia descendente desde el actual 3% mensual, el margen para seguir acelerando la baja es acotado.
Las “anclas” que se agotan
Kalos señaló que durante 2024 y la primera mitad de 2025 el Gobierno utilizó dos herramientas clave para contener precios: el dólar y los salarios. Ambos, sostuvo, tocaron piso y ya no pueden seguir funcionando como anclas sin generar distorsiones mayores.
En el caso del tipo de cambio, tras la baja registrada en enero, el mercado descuenta un sendero de corrección gradual para hacerlo más sostenible. En paralelo, los salarios permanecen rezagados frente al costo de vida, lo que también limita su utilización como herramienta antiinflacionaria.
A eso se suma un frente pendiente: la actualización de tarifas de servicios públicos. Para los analistas, cualquier recomposición en este rubro podría agregar presión al índice en los próximos meses.
Desde la consultora Épica estiman que la desinflación continuará, aunque a un ritmo “más leve, gradual y moderado” que el observado en 2024. Además, advierten que la clave será evitar un nuevo desalineamiento de precios relativos y fortalecer las reservas para dar mayor solidez al esquema económico.
¿Inflación con “0” adelante en 2026?
En la misma línea se expresó Iván Cachanosky, economista de la Fundación Libertad y Progreso, quien proyecta una inflación anual cercana al 20% para diciembre.
Con ese escenario, explicó, hacia agosto o septiembre podrían verse registros mensuales que “empiecen con 1”, pero no con 0. Según su análisis, recién a comienzos del próximo año podrían aparecer de manera más consistente tasas por debajo del 1% mensual, aunque no descarta que algún dato aislado sorprenda antes.
El contrapunto entre el optimismo oficial y la cautela de los economistas deja abierto el interrogante: ¿está la economía argentina en condiciones de perforar el 1% mensual en 2026 o el sendero hacia la estabilidad será más largo de lo que promete el Gobierno?