El Gobierno de Bolivia enfrentó su primer conflicto social desde la posesión del presidente Rodrigo Paz Pereira, después de que los panificadores decidieron romper el diálogo con el Poder Ejecutivo y aplicar un incremento inmediato del precio del “pan de batalla” (barra de pan francés), un producto básico en la dieta nacional.
El dirigente de la Conapabol, Rubén Ríos, justificó la medida y aseguró que la situación para el sector se volvió insostenible mantener el precio anterior, según un informe de Xinhua al que accedió la Agencia Noticias Argentinas. “Ya no podemos subvencionar otros tres meses más a la población, queremos una realidad del precio del pan en Bolivia”, afirmó.tWgQFQ
Ríos lamentó la “falta de respuesta” del viceministro de Comercio y Logística Interna, Gustavo Serrano, quien debía convocar al sector a una reunión clave para revisar el esquema de subsidio a la harina y otros insumos.La cita, prevista para este miércoles, nunca llegó, lo que llevó a Conapabol a romper el convenio vigente y aplicar el aumento de manera inmediata. La subvención estatal cubre parte del costo de harina, levadura, azúcar y manteca para mantener bajo el precio del pan de batalla.
El sistema, operado por la Emapa, es uno de los pilares de contención inflacionaria en Bolivia, donde los alimentos básicos tienen un alto peso en la economía familiar. El viceministro Serrano calificó la decisión de los panificadores como un “chantaje” al país y anunció que el Poder Ejecutivo no cederá ante presiones, a la vez que añadió que los equipos técnicos del Ministerio de Desarrollo Productivo verifican los costos reales. El conflicto, que estalla en la tercera semana de gestión de Paz, abre un frente social sensible para un Gobierno que prometió estabilidad económica y control de precios.