El Banco Central de la República Argentina superó el 40% de la meta de acumulación de reservas prevista para 2026 tras adquirir más de US$4.000 millones en lo que va del año. La entidad que conduce Santiago Bausili encadena 56 jornadas consecutivas con saldo comprador, aunque las reservas aún no logran consolidarse por encima de los US$44.000 millones.
En la última rueda de la semana, el BCRA compró US$48 millones en el mercado mayorista, llevando el total acumulado en 2026 a US$4.037 millones. La meta inicial fijada es de US$10.000 millones, con la posibilidad de ampliarse hasta US$17.000 millones, en función de la evolución de la demanda de dinero y las condiciones de liquidez.
Durante la semana, la entidad sumó US$251 millones en apenas tres ruedas operativas, ya que el lunes y martes no hubo actividad en el mercado financiero. El mayor volumen de compras se registró el miércoles, con US$146 millones, mientras que el viernes marcó el nivel más bajo.
A pesar de sostener una racha de 56 jornadas consecutivas con intervenciones compradoras, las reservas internacionales cerraron en US$43.712 millones, con una suba diaria de US$176 millones. Sin embargo, el nivel aún se mantiene por debajo del umbral de los US$44.000 millones, una referencia clave para el mercado.
En paralelo, el BCRA definió una medida relevante en materia de política monetaria: la reducción de 5 puntos porcentuales en los encajes bancarios a partir de abril. La decisión apunta a incrementar la liquidez del sistema financiero, fomentar el crédito y dinamizar la actividad económica.
Asimismo, el Directorio resolvió no prorrogar la normativa que había elevado de manera transitoria los encajes sobre depósitos en moneda local. Con este cambio, se espera una mayor capacidad prestable por parte de las entidades financieras, en línea con una estrategia de mayor circulación de dinero en la economía.
El desempeño del Banco Central en la acumulación de reservas será un factor clave en los próximos meses, especialmente en un contexto de estabilidad cambiaria relativa y expectativas del mercado sobre la sostenibilidad del esquema monetario.