La Fiscalía General de Alemania sostuvo que el sabotaje contra los gasoductos Nord Stream 1 y Nord Stream 2, ocurrido en septiembre de 2022, fue ejecutado por un grupo que actuó bajo órdenes de autoridades estatales de Ucrania. Además, procesó a un ciudadano ucraniano acusado de participar en la operación, que afectó una de las principales vías de suministro de gas entre Rusia y Europa.
De acuerdo con la investigación, el hombre, de 50 años, era oficial del Ejército ucraniano al momento de los hechos y sus presuntos cómplices también pertenecían a las fuerzas militares de Ucrania.
La acusación sostiene que el objetivo de la operación era destruir de manera permanente los gasoductos Nord Stream 1 y Nord Stream 2 para interrumpir el suministro de gas hacia Europa e impedir que Rusia obtuviera ingresos por la exportación de gas natural para financiar la guerra.
Los investigadores reconstruyeron que el grupo viajó desde Ucrania hacia Alemania utilizando pasaportes ucranianos falsificados y alquiló el yate Andrómeda en la ciudad de Rostock, embarcación que habría sido utilizada para transportar los explosivos.
Durante las pericias, la fiscalía indicó que se hallaron restos de los explosivos militares HMX y RDX a bordo del yate. Según la investigación, las cargas fueron colocadas en las tuberías submarinas cerca de la isla de Bornholm el 22 de septiembre de 2022 y detonaron cuatro días después, provocando graves daños en la infraestructura energética.
Aunque los gasoductos no se encontraban operativos al momento de las explosiones, las autoridades recordaron que, antes de la interrupción del suministro, aproximadamente la mitad del gas natural consumido por Alemania llegaba a través de Nord Stream 1.
Las conclusiones de la fiscalía alemana podrían tener un fuerte impacto diplomático, ya que Alemania se mantiene como uno de los principales aliados de Ucrania en el respaldo militar y político frente a la invasión rusa iniciada en 2022.