La entidad que nuclea a los medios argentinos cuestionó las agresiones del Presidente y su entorno contra periodistas y advirtió sobre el impacto de la inteligencia artificial en la sustentabilidad de la prensa y la propiedad intelectual.
La entidad presentó este viernes su Informe de la Comisión de Libertad de Prensa e Información, durante la última jornada de la 64 Asamblea General de ADEPA, que se desarrolla en San Miguel de Tucumán.
El documento también puso el foco en los desafíos que enfrenta el periodismo frente al avance de la inteligencia artificial, especialmente en materia de propiedad intelectual, sustentabilidad económica y utilización de contenidos periodísticos por parte de plataformas tecnológicas.
ADEPA cuestionó las agresiones contra periodistas
En su informe, ADEPA sostuvo que la crítica al periodismo forma parte del debate democrático y es legítima, pero diferenció esa práctica de los agravios y la estigmatización.
“La crítica al periodismo es legítima y necesaria, pero el agravio y la estigmatización, especialmente cuando provienen de quienes ejercen altas responsabilidades públicas, deterioran el debate democrático y pueden generar un efecto contagio sobre el conjunto de la sociedad”, señaló la entidad.
ADEPA repasó distintos episodios registrados durante los últimos meses y mencionó, entre otros, las declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, quien luego de cuestionar una publicación periodística planteó que la Justicia debería intervenir y reclamó una ley para castigar ese tipo de conductas.
Para la organización, una legislación de esas características podría otorgar a las autoridades facultades incompatibles con los estándares democráticos de libertad de expresión y generar un efecto inhibitorio sobre las investigaciones periodísticas y la difusión de información de interés público.
El episodio en la escuela ORT
ADEPA también cuestionó un episodio protagonizado por Javier Milei durante una exposición ante alumnos de cuarto y quinto año de la Escuela ORT de Buenos Aires.
Según recordó la entidad, el Presidente realizó una referencia crítica hacia los periodistas luego de leer un pasaje relacionado con el mandamiento “no robarás” y, ante la reacción de algunos estudiantes, alentó expresiones más fuertes contra el periodismo.
ADEPA consideró especialmente grave que el episodio haya ocurrido ante adolescentes y dentro de un establecimiento educativo, y sostuvo que el jefe de Estado no se limitó a cuestionar una cobertura o una información determinada, sino que, según la entidad, incentivó manifestaciones de hostilidad hacia una actividad considerada esencial para el funcionamiento democrático.
“Cuando el insulto proviene de la máxima autoridad estatal, y se repite sistemáticamente, la asimetría de poder entre quien agrede y quien es agredido transforma el episodio en un problema que excede ampliamente una disputa entre individuos”, sostuvo ADEPA.
El desafío de la inteligencia artificial para los medios
Otro de los ejes centrales del informe fue el impacto de la inteligencia artificial en el periodismo y en el modelo económico de los medios.
ADEPA defendió la protección de la propiedad intelectual y advirtió que el uso de contenidos periodísticos para entrenar modelos de lenguaje y alimentar algoritmos de búsqueda, sin una compensación adecuada para sus creadores, amenaza la sustentabilidad económica del sector.
La entidad sostuvo que la transformación tecnológica debe ser abordada como un desafío estructural para el futuro del periodismo y no como un fenómeno aislado.
En ese sentido, reclamó nuevas reglas que permitan equilibrar la relación entre los medios, las plataformas digitales y los grandes actores tecnológicos.
Libertad de prensa y medios sostenibles
Para ADEPA, la defensa de la libertad de prensa no se limita a garantizar la posibilidad de publicar información, sino que también requiere medios económicamente sostenibles, redacciones sólidas y periodistas capaces de desarrollar investigaciones independientes.
La organización remarcó que el uso de contenidos periodísticos sin reconocimiento ni compensación también afecta las bases económicas que permiten sostener ese trabajo profesional.
“Defender la libertad de prensa exige, por lo tanto, proteger tanto la palabra de quienes informan como el valor de aquello que producen”, planteó la entidad.
ADEPA advirtió finalmente que una prensa debilitada puede dejar a la sociedad más expuesta a la desinformación, la polarización y las dificultades para alcanzar consensos, y reafirmó la necesidad de preservar medios independientes y respetados como parte del funcionamiento de una democracia plural.